Un equipo de voluntarios nazarenos viajó al área de Punta Parra, Chile, llevando un generador de gasolina de 3,400 vatios, tiendas de campaña y suministros básicos para apoyar a las familias que habían perdido sus hogares y pertenencias; debido a los devastadores incendios forestales de mediados de enero pasado. A pesar de las dificultades para acceder al área, el equipo logró llegar al sitio y entregar la ayuda necesaria.
Del mismo modo, en los días siguientes, el pastor Daniel Escobar, junto con 12 jóvenes del Distrito Chile Bio Bio, ayudaron en la limpieza y la eliminación de escombros, limpiando el metal y los restos de los hogares dañados por el incendio. Mientras tanto, los jóvenes del distrito continúan sirviendo en la ciudad de Lirquén, extendiendo su apoyo a las áreas afectadas.
Estas acciones reflejan el compromiso de la iglesia de ser un instrumento de amor y servicio: los voluntarios apoyaron compasivamente a las personas que experimentan un profundo dolor y desesperación después de haber perdido sus hogares y pertenencias.
Además, el coordinador de estrategia de área, Eduardo Meza, estuvo presente para proporcionar apoyo coordinando los esfuerzos con los ministerios de distrito, y promoviendo la colaboración entre los miembros de las comunidades afectadas.
Entre los testimonios recopilados está el de Aylin Matus de la Parra, quien relató con profundo dolor cómo los miembros de su familia perdieron sus hogares. Aunque su casa no fue afectada directamente por el incendio; la familia tuvo que evacuar urgentemente. Aylin describe esos momentos como extremadamente frenéticos.
En medio de la tragedia y los tiempos oscuros, la Iglesia del Nazareno reafirma su llamado a ser luz y esperanza, recordando que Dios camina junto a aquellos que sufren y que, como el cuerpo de Cristo, estamos llamados a levantar a los caídos, acompañar a los afligidos, y reconstruir con amor y fe.
Iglesia del Nazareno Región América del Sur.
