Muchas mujeres ucranianas se han visto obligadas a trasladarse y reconstruir sus vidas mientras cuidan a sus familias. En medio de la incertidumbre, la oportunidad de descansar, reflexionar y recordar que Dios las ve es un regalo significativo para estas mujeres.
Con esto en mente, 67 mujeres se reunieron para un retiro, del 11 al 14 de junio de 2026, en Zaniemyśl, una pequeña ciudad a las afueras de Poznan, Polonia. El evento, organizado por la Iglesia del Nazareno en colaboración con Evangelical Poland, se llevó a cabo en el campamento Lake EPIC (Centro de Impacto Evangélico de Polonia). Centrado en Eclesiastés 3:11, el retiro adoptó el lema «Él hace todo hermoso a su tiempo».
La comunión y las diversas actividades del retiro recordaron a las participantes que Dios continúa haciendo todo hermoso a su tiempo. Cada sesión se complementó con una actividad creativa, habilitando el espacio para la reflexión y la conversación. Muchas de las asistentes no eran cristianas.
En las semanas previas al retiro, se ofrecieron Biblias a las mujeres de un club de té local; pero sólo unas pocas expresaron interés. Se habían preparado veinte Biblias para su distribución durante el servicio final del retiro; pero no todas llegaron a recibir una. Algunas mujeres vinieron corriendo para recibir una Biblia; y una mujer de la cafetería pidió estudiar la Biblia con el equipo en el futuro.
Al final del retiro, una mujer se puso de pie y, entre lágrimas, compartió: «Las mujeres ucranianas no tenemos tiempo para reflexionar introspectivamente Cada día, muchas de nosotras laboramos en dos o tres trabajos sólo para mantenernos a nosotras y a nuestros hijos. Gracias por darnos tiempo para mirar hacia nuestro interior y ver que Dios se preocupa por nosotras y que Él nos ve».
Entre el equipo del retiro había una mujer de la República Checa cuyo testimonio impactó profundamente a muchos. Después, varias mujeres se acercaron a ella con lágrimas en sus ojos, diciendo: «Tu historia es mi historia».
El fin de semana dejó un impacto duradero en muchas de las mujeres. Una participante, que a sus 80 años fue la asistente de mayor edad, preguntó: «¿Por qué esperar hasta el próximo año para hacer esto de nuevo? ¡Podemos hacerlo de nuevo en agosto!».
Reflexionando sobre el retiro, una participante escribió:
«Las palabras no pueden transmitir del todo la gratitud que siento después de este retiro. Es sorprendente cómo Dios nos reunió y nos dio este regalo, el amor, lleno de comprensión mutua. Puede que hablemos diferentes idiomas y vivamos en diferentes continentes; pero nuestras almas hablan un solo idioma. Estamos tan cerca, tan conectadas; nos entendemos tan profundamente.
Este retiro me mostró que Dios no necesita pasaportes ni fronteras. Nos regaló amor y una comprensión plena».
Iglesia del Nazareno Región Eurasia.
