Los jóvenes nazarenos en Timor-Leste están utilizando deportes como el futsal (una versión de fútbol de cancha dura) y voleibol como una herramienta ministerial. Las actividades de la Juventud Nazarena Internacional (JNI) del país no sólo están creando un espacio para la unión; sino que también presenta los valores del cristianismo entre la generación joven.
Estas actividades involucran activamente a miembros jóvenes de la Iglesia del Nazareno, que participan con entusiasmo en cada partido. Sin embargo, lo que hace que este ministerio sea aún más significativo es su apertura para invitar y competir en partidos amistosos con jóvenes de varias denominaciones cristianas de iglesia en Dili City.
La singularidad de este ministerio de deportes radica en su énfasis en la base bíblica. Cada partido comienza con una oración comunitaria, invitando a la presencia de Dios a acompañar a cada jugador y el juego. Esto no tiene la intención de ser una formalidad; sino más bien un reconocimiento de que todo lo hecho es para la gloria de Dios. Después del partido, todos los participantes se reúnen nuevamente para escuchar la lectura de la Palabra de Dios. El tiempo juntos concluye con una oración.
A través de este enfoque, los deportes se transforman en herramientas efectivas para hacer discípulos. Las actividades inculcan en los jóvenes valores como el trabajo en equipo, disciplina, deportividad y respeto mutuo en alineación con los principios bíblicos. Aprenden que la fe no sólo se expresa en los servicios de la iglesia; sino también en cada aspecto de la vida.
El ministerio de deportes llevado a cabo por jóvenes nazarenos en Timor-Leste es un claro ejemplo de cómo el ministerio juvenil puede ser creativo e impactante en la comunidad. Al llegar a los jóvenes a través de sus pasiones, el evangelio se proclama de una manera animada y relevante.
Timor-Leste invita a otros a continuar innovando en el ministerio y presentar a Cristo al mundo de maneras tangibles.
