Sesenta varones de 12 congregaciones en el Distrito Central de Costa Rica se reunieron para el retiro «Corro a los brazos de mi Padre», celebrado en las instalaciones de la Iglesia del Nazareno en San Rafael de Coronado, a fines de noviembre de 2025. El retiro se enfocó en la sanación interior, el perdón y la reconciliación con Cristo.
El ministerio Varones a Imagen de Dios (VID), un ministerio nazareno dedicado a ministrar y apoyar espiritualmente a los varones, organizó el retiro. Bajo el liderazgo de Wilberth Picado Gaitán, director de VID de distrito, la reunión creó un espacio para la restauración personal y espiritual, recordando a cada participante que Dios no sólo perdona; Él también transforma y renueva.
Se llevaron a cabo cuatro sesiones plenarias durante todo el día, diseñadas para desafiar amorosamente, traer esperanza y llevar a los varones a pasos prácticos ante el Señor:
- Enfrentando al espejo, Felipe Flores
- Venciendo desde adentro, Wilberth Picado
- Testimonio de vida, Manuel Calderón
- Corro a los brazos de mi Padre, Carlos de la Cruz
Además, los tiempos de reflexión personal y ministración ayudaron a muchos a identificar las cargas internas, buscar el perdón y caminar hacia la libertad en Cristo.
Un equipo compuesto por Aaron Fernández (voz principal y guitarra), John Picado (guitarra eléctrica y voz de apoyo), Mainor González (teclado), David Serrano (bajo) y Donovan Zúñiga (batería) apoyaron juntos las sesiones de adoración.
El retiro creó una atmósfera de confianza y apertura, donde los varones podían hablar honestamente y recibir la ministración sin miedo o prejuicios. Ronald González, un participante, compartió: «Me fui lleno de Dios… Sentí algo que se desprendía de mí… Fue la ira… Pero, ahora, vivo en la libertad de Cristo, creyendo que Él está en control de todo».
El pastor Ricardo León destacó el impacto espiritual del día: «La experiencia de participar en un retiro es invaluable… Los momentos de ministración y la predicación de la santa Palabra fueron maravillosos… Esta herramienta es vital para el crecimiento de la obra del Señor».
Por su parte, Warner Durán enfatizó la importancia de la comunión formada entre los varones: «Escuchar las conversaciones de los varones, sin prejuicios, creó una atmósfera de confianza… Ver lo que hizo el Espíritu Santo… fue una bendición».
En el mismo espíritu, varios participantes estuvieron de acuerdo en que las sesiones los ayudaron a identificar las heridas profundas, entregar las batallas personales a Dios e irse con un compromiso renovado de caminar en integridad. Para muchos, la reunión se convirtió en una «pausa en el camino» para reordenar las prioridades, fortalecer la vida devocional y tomar pasos concretos hacia la restauración en el hogar.
El retiro, el primero de su tipo, se llevará a cabo cada dos años. Mientras tanto, en este 2026, el ministerio de VID continuará organizando servicios y reuniones por zona, especialmente considerando a las iglesias en el distrito que aún no han tenido la oportunidad de participar.
Iglesia del Nazareno Región Mesoamérica.
