El día de Navidad, el centro de desarrollo infantil (CDI) Parsonsvlei, ubicado en los suburbios de Gqeberha, Sudáfrica, organizó un servicio de Navidad para 83 personas, compartiendo las buenas nuevas del nacimiento de Jesús con los niños y familias que frecuentan el CDI. Varios niños y sus padres aprovecharon esta oportunidad para volver a dedicar sus vidas a Cristo.
Garland Felix, fundador del CDI, y su esposa, Lizette, aprovecharon el día de Navidad no sólo para celebrar el nacimiento de Cristo; sino también para celebrar los cumpleaños de los niños que son parte del CDI, sirviendo un gran pastel. Además, cada familia recibió una canasta de alimentos para ayudarles a comenzar el nuevo año, un momento en que los precios tradicionalmente suben en Sudáfrica y muchas familias luchan para cubrir sus necesidades esenciales.
Como un regalo extraespecial, todos los niños y algunos adultos recibieron una comida de McDonald’s, un lujo raro en esta comunidad, donde la mayoría de los niños nunca podrían permitirse tal experiencia.
Los Felix tienen un lugar especial en sus corazones para la educación; ya que creen que es una herramienta vital que las personas pueden usar para salir de la pobreza. Ellos reconocieron a dos jovencitas que trabajaron particularmente duro: una completó la escuela secundaria, y la otra, en quinto grado, perdió sólo un día de escuela; ambos logros importantes en la comunidad Parsonsvlei.
Durante siete años y medio, los Felix financiaron personalmente el CDI, que alimenta a los niños y los ayuda con las tareas escolares y otras necesidades a medida que surgen. Ellos también recibieron ayuda de amigos, familiares y empresas a los que pudieron solicitarla. En junio de 2025, el CDI se registró oficialmente en Ministerios Nazarenos de Compasión (MNC), permitiendo al centro complementar sus actividades con un estipendio mensual de MNC.
«Estamos agradecidos a MNC por apoyar al CDI desde junio de 2025», declaró Felix. «Sin estos fondos, nada de esto habría sido posible. También nos gustaría agradecer los regalos recibidos de los patrocinantes, familiares y amigos que donaron paquetes de bocadillos y galletas para agregar a las cestas. Nuestra familia, que siempre con tanta voluntad ayuda a servir a los niños, también ayudó a preparar las cestas con mucho amor».
Felix declaró además: «Estamos honrados por la gratitud con la que se recibieron estos regalos. La bendición de la ofrenda alegre es el dulce sabor con el que dejamos el ministerio hoy. Dios ha sido bueno. Él suplió todas nuestras necesidades. ¡Bendito es su santo nombre!»
Iglesia del Nazareno Región África.
