William C. Wilson
El Quinto Superintendente General

Nazarene - William C. WilsonLa temprana historia nazarena ha sido tentada con “que si…” ¿Qué si E. P. Ellyson no se hubiese retirado de la superintendencia general en 1911 después del primer término o no hubiese declinado su reelección en 1915? ¿Qué si W.C. Wilson no hubiese muerto de causas evitables poco después de llegar a ser el superintendente general en 1915? Diferentes circunstancias o decisiones podrían haber cambiado el elenco, el grupo de líderes conocidos (Reynolds, Goodwin, Williams, y Chapman) quien guió la iglesia en los 1920 y 1930.

William Columbus Wilson, el quinto superintendente general de la Iglesia del Nazareno, nació el 22 de diciembre de 1866, en Hopkins County, Kentucky. A los dieciséis años se convirtió en una campaña de avivamiento metodista. Se casó con Eliza Jones en 1886, uniéndose a la Iglesia Misionera Bautista donde ella (y sus padres) pertenecían. Dos años más tarde, Wilson fue santificado y se unió la Iglesia Metodista Episcopal. Él más tarde dijo a su hijo, Mallalieu, no había un repentino llamado a predicar. El simplemente realizó reuniones de oración y se hizo más activo en el ministerio hasta que hubiera una certeza que Dios quería que él fuera un ministro. Él obedeció, vendió su finca, y se fue a la escuela.

En 1890, Wilson tomó el Circuito de Greenville con tres iglesias y organizó una cuarta. Luego por dos años él sirvió el circuito de Vine Grove con ocho iglesias. La repentina muerte de su esposa durante la conferencia anual fue un golpe aplastante, devastador. Se quedó con cuatro niños menores.

Él llegó a ser un evangelista de avivamiento, realizando reuniones en Kentucky y en los estados vecinos. Un líder fuerte en la Asociación de Santidad de Green River, Wilson predicó junto con H.C. Morrison, L.L. Pickett, y otros líderes sureños de santidad. En 1896, él se casó con la maestra de escuela Sara Ragsdale. Ellos se conocieron en una campaña de avivamiento que él realizaba. De esta unión nacieron cinco niños.

Wilson estaba transfiriendo sus credenciales de la Iglesia metodista Episcopal del Sur cuando fue llamado a juicio por violar la disciplina metodista sureña. Él había conducido una campaña de avivamiento de santidad que competía con los servicios de adoración de una iglesia local metodista. Desanimado, él consideró establecer una nueva iglesia de santidad y brevemente pastoreó una congregación independiente. Durante este tiempo problemático, C. W. Ruth escribió en Agosto de 1903, urgiendo a Wilson a unirse a los Nazarenos, asegurándole que “la Iglesia del Nazareno no es nada en el mundo más que Metodismo al estilo antiguo con una forma de gobierno congregacional. Nuestro asunto es esparcir/proclamar la santidad escritural sobre estas tierras”. Después de leer un Manual nazareno, Wilson estuvo de acuerdo. El y su familia se unieron a la Primera Iglesia de Los Ángeles.

Wilson permaneció un evangelista de avivamiento hasta 1905, cuando la familia se mudó a California. Él pastoreó en Long Beach, Upland, y la Primera Iglesia de Pasadena. De 1911-1915, él fue superintendente del distrito de California sur. Su relación con Bresee era estrecha, y a finales de 1914 Wilson presidió asambleas distritales en el sureste en lugar de Bresee.

La Asamblea General de 1915 eligió a Wilson como superintendente general. Él fue probablemente la persona que favoreció Bresee como sucesor. El era alguien que conocía el movimiento de santidad tanto en el sur como en el oeste, el podría mediar diferencias de fracciones regionales de la iglesia. De hecho, después de su elección Wilson hizo planes para mudarse a Nashville para ubicar una residencia de superintendente general en el sur.

Pero esto no pudo ser. Bresee murió un mes después de la Asamblea General. Wilson estaba conduciendo la Asamblea Distrital de Dallas cuando supo de eso. Él procedió a la Asamblea de Distrito de San Antonio pero salió repentinamente y regresó a casa, sintiéndose enfermo de su abdomen. Su condición mejoraba y empeoraba. La cirugía en un diente le dejó con dolores de cabeza permanentes y el 19 de diciembre murió.

La iglesia estaba atónita. Relativamente joven y vigorosa, se esperaba que Wilson jugara un rol crucial en el desarrollo de la iglesia. Ahora se había ido.

El dejó atrás su registro de devoción como un fundador, y dejó una familia que ha dado un servicio continuo y esforzado a la iglesia desde ese entonces como pastores, educadores, misioneros y laicado comprometido.