¿Qué es un cristiano?

Un cristiano es un seguidor de Cristo, Jesús de Nazaret (Hechos 11:26). Aquellos que siguen a Jesús no solo creen que Jesús habló la verdad durante su ministerio terrenal, si no que creen hasta el punto en que comprometen sus vidas enteras a Él (Juan 3:16). Ellos buscan convertirse en discípulos semejantes a Cristo y compartir su fe con otros, a su vez formándolos como discípulos semejantes a Cristo (Mateo 28:19-20).

¿Cuál es el propósito de mi vida?

Hay dos respuestas a esta pregunta. Primero, Dios nos invita a experimentar una relación personal con Él. Esa invitación le es ofrecida a todo ser humano en la faz de la tierra. Segundo, Dios desea que cada uno de nosotros use sus habilidades y oportunidades para ayudar a los demás. Estos propósitos varían de persona en persona.

Como parte del cristianismo tradicional, los nazarenos entienden que Dios creó a toda persona con la misma intención: Cada uno debe tener una relación de amor con Dios que durará por la eternidad (Juan 3:16; 1 Juan 1:3). Por medio de esta relación, Dios desea que nos convirtamos en personas más amorosas, pacientes y auto-disciplinadas; en resumen, estamos en un caminar continuo hacia una vida moldeada por Dios (2 Corintios 3:18; Gálatas 5:22-23; 1 Juan 3:2).

Adicionalmente, Dios nos da a cada uno habilidades especiales diseñadas para ayudar a otros. Por ejemplo, algunos somos capaces de enseñar a otros sobre Dios, algunos somos capaces de ayudar con necesidades físicas, y algunos somos especialmente efectivos en la consejería o el liderazgo (Romanos 12:6-8; 1 Corintios 12:7-11).

¿Qué creen los nazarenos acerca de Dios?

Como parte de la comunidad cristiana, los nazarenos entienden que existe un solo Dios, el cual siempre ha existido y siempre existirá (Deuteronomio 6:4). Creemos que Dios es creador (Génesis 1; Isaías 40:25-26) y santo (Levítico 19:2; Isaías 5:16, 6:1-7), y que sus propósitos se llevan a cabo en este mundo (Jeremías 29:11; Hechos 1:6-7).

También entendemos que la naturaleza de Dios es trina: Padre, Hijo y Espíritu Santo (Mateo 28:19-20; 2 Corintios 13:14). Este concepto trino de la naturaleza de Dios, la Trinidad, fue entendido por la Iglesia primitiva como la mejor forma de explicar lo que ellos habían experimentado. Ellos sabían por sus raíces judías que solo existe un Dios, pero también sabían que Jesús actuó como si fuera Dios. Además, el Espíritu Santo, empoderando a la iglesia como lo prometió Jesús y el Antiguo Testamento, también parecía tener todo el poder de Dios. Por lo tanto, concluyeron que Jesús y el Espíritu Santo son parte del Dios que siempre ha existido. Los nazarenos afirman esta creencia corroborada por la Palabra de Dios.

¿Quién es Jesucristo?

Las escrituras del Nuevo Testamento declaran que Jesús de Nazaret nació de una familia judía durante los comienzos del imperio Romano. Jesús fue asesinado por fuerzas Romanas y verdaderamente resucitó de la muerte, para luego se unirse a Dios el padre en su morada celestial.

Aunque algunos procedentes de diferentes religiones tan solo lo consideran un gran maestro religioso, los seguidores de Jesús entendieron que Él era más que un maestro. Él perdonó pecados (Marcos 2:1-2; Juan 8:1-11); habló cómo si siempre hubiera existido (Juan 8:58); y uno de sus seguidores se dirigió a Él como Dios (Juan 20:28). Su muerte fue mucho más que una simple ejecución; su muerte hace posible que los seres humanos restauren su relación con Dios (Colosenses 1:21-23). En su vida continua con el Padre, Él sigue cuidando de nosotros los seres humanos.

La Iglesia del Nazareno está de acuerdo con otros cristianos en afirmar que Jesús es Dios. Él es distinto a Dios el Padre, dado a conocer a la nación judía durante el tiempo de Moisés (Deuteronomio 1:31; Proverbios 3:12). También es distinto al Espíritu Santo, quien da poder a los cristianos desde los comienzos de la Iglesia (Hechos 2:4, 33). Hoy día, el Espíritu Santo continua la obra de Jesús por medio de sus seguidores (Juan 16:13-15).

Aunque Él es Dios, también es humano. Jesús nació de la Virgen María cuando el poder del Espíritu Santo vino sobre ella (Lucas 1:26-35). En Él, la naturaleza de Dios y la naturaleza humana están unidas en un sola persona (Colosenses 1:19-20).

¿Qué creen los nazarenos acerca del Espíritu Santo?

Antes de que Jesús muriera, Él le dijo a sus seguidores que los dejaría. También les prometió que recibirían “un defensor” que estaría con ellos para siempre (Juan 7:37-39, 14:16). Luego de su muerte y resurrección, le dijo a sus seguidores que ellos recibirían poder a través del Espíritu Santo (Lucas 24:29; Hechos 1:8). Luego dejó a sus discípulos (Hechos 1:9).

Varios días después, los seguidores de Jesús recibieron al Espíritu Santo (Hechos 2:1-4, 18, 32-33). La iglesia inmediatamente reconoció que la presencia del Espíritu Santo era equivalente a la presencia de Dios (Hechos 15:8-9; Efesios 3:14-19; 1 Juan 3:24).

¿Qué significa "la salvación" para los nazarenos?

Los nazarenos, al igual que otros cristianos, utilizan el término “salvación” para referirse al arrepentmiento de acciones erróneas, el recibimiento del perdón de Dios, el compromiso con Dios y la vida bajo la dirección de Dios.

Salvación viene de la palabra “salvar”. Jesús declaró que Él vino a “salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10). Cuando un carcelero romano pagano quiso convertirse en cristiano, el preguntó, “¿Que debo hacer para ser salvo?” (Hechos 16:30). Mientras hablaba con un líder religioso, Jesús dijo que la intención de Dios era “salvar al mundo” por medio de su propia vida (Juan 3:17). 

¿De qué somos salvos?

Algunos pasajes bíblicos prometen salvación de otras personas y sus malas intenciones (Salmos 18:3). Con más frecuencia, la Palabra de Dios promete salvación de la maldad que se extiende por todo el mundo (Isaías 45:22; hechos 4:12). En muchas ocasiones en las escrituras, Dios ofrece salvarnos cuando este mundo sea destruido (Joel 2:31-32; 1 Pedro 4:18). Sin embargo, la frase más comúnmente utilizada es “salvados del castigo que merecemos” (Romanos 5:9; 1 Corintios 15:2; 1 Timoteo 2:4). 

¿Qué cree la Iglesia del Nazareno acreca de vivir una vida santa?

Los nazarenos, al igual que otros wesleyanos, creen en la entera santificación, cuando la obra transformadora de Dios es completa y el amor divino de Dios que habita en el cristiano limpia su corazón de todo pecado (Romanos 6:6, 1 Tesalonicenses 5:23).

Luego de nacer de nuevo, necesitamos la llenura del Espíritu Santo de Dios en nuestros corazones (Romanos 8:6-8). Cuando nos comprometemos por completo con Dios, Él limpia nuestro espíritu, nos llena de su perfecto amor y nos da el poder para vivir una vida santa en obediencia a Él (Romanos 8:5, 9-11).

La santificación es la voluntad de Dios para todos los creyentes (1 Pedro 1:15-16). Por medio de la presencia del Espíritu Santo que habita en todo creyente, Dios capacita a los creyentes para vivir una vida santa, y los capacita para la vida y el servicio (Hechos 1:8).

Los nazarenos hacen distinción entre un corazón puro, el cual es obtenido en un instante por medio de la llenura del Espíritu Santo, y un carácter maduro, el cual es el resultado del crecimiento en la gracia. 

¿Qué es el bautismo?

El bautismo ha sido un símbolo cristiano desde los tiempos de Jesús. Consiste en la aplicación de agua a los cristianos lo cual simboliza la muerte a su vieja vida (Romanos 6:3-4) y el nacimiento a la vida nueva que Dios provee (Gálatas 3:26-27). El bautismo, un “medio de gracia” sacramental, sella la intención de seguir a Dios (Hechos 2:37-41, 8:35-39, 10:44-48). La Biblia no define cuánta agua se debe aplicar o cómo. Por lo tanto, la Iglesia del Nazareno considera la inmersión, aspersión o afusión como métodos aceptables de bautismo.

Los nazarenos entienden que el bautismo es un símbolo de la nueva relación que Dios establece con su pueblo. Por lo tanto, algunos nazarenos deciden que sus niños pequeños sean bautizados como símbolo de la intención de criar a sus hijos en la Iglesia de Dios y de su esperanza de ver a sus hijos escoger los caminos de Dios cuando sean mayores.

¿Qué es la santa cena?

Durante la última noche que Jesús compartió con sus discípulos antes de su muerte y resurrección, Él compartió pan y vino con ellos como parte de la cena de la Pascua (1 Corintios 11:32-26). Este compartir del pan y del vino es conocido como la santa comunión o la santa cena.

Cuando Jesús compartió el pan y el vino con sus discípulos, el pan simbolizaba su cuerpo y el vino simbolizaba su sangre (Mateo 26:26-29; Marcos 14:22-25; Lucas 22:27-20). Los discípulos entendieron que esto significaba que Él estaba dando su vida (cuerpo y sangre) por el beneficio de ellos. Los primeros registros de la Iglesia nos demuestran que sus seguidores regularmente compartían el pan y el vino en unidad, recordándose a sí mismos que Jesús había muerto por ellos (1 Corintios 10:14-16) y que vendría otra vez.

Cuando las iglesias nazarenas ofrecen la santa cena hoy día, todos los creyentes son invitados a participar independientemente de su membresía en la iglesia. La santa cena no es apropiada para aquellos que no han aceptado la nueva vida que Dios ofrece (1 Corintios 11:28-29).

¿Asumen los nazarenos posiciones oficiales en cuanto a asuntos sociales y políticos?

La Iglesia del Nazareno entiende que de los cristianos se espera la oposición al mal y la promoción del bien. En nuestro mundo tan complejo, también entendemos que son pocos los asuntos completamente malos o completamente buenos.

Expresamos nuestra oposición a males subyacentes como la deshonestidad (Levítico 19:11; Romanos 12:17), la calumnia y la venganza, (2 Corintios 12:20; Gálatas 5:15; Efesios 4:30-32; Santiago 3:5-18; 1 Pedro 3:9-10) y la inmoralidad sexual (Éxodo 20:14; Mateo 5:27-32; 1 Corintios 6:9-11; Gálatas 5:19; 1 Tesalonicenses 4:3-7).

También afirmamos nuestro apoyo a acciones benévolas cómo lo son el ayudar a los necesitados (Mateo 25:35-36; 2 Corintios 9:8-10; Gálatas 2:10; Santiago 2:15-16; 1 Juan 3:17-18), ser cortés y servicial (Romanos 12:13; Gálatas 6:2, 10; Efesios 4:32; Colosenses 3:12-14; Tito 3:2; 1 Pedro 2:17; 1 Juan 3:18), y honrar a Dios (Éxodo 20:3-6; Deuteronomio 5:7-10, 6:4-5; Marcos 12:28-31).

El Pacto de Conducta Cristiana del Manual de la Iglesia del Nazareno provee guías concernientes a la conducta cristiana sobre varios asuntos específicos. En cuanto a la mayoría de los asuntos, en vez de tomar posiciones oficiales, la Iglesia del Nazareno anima a sus miembros a que aplican los principios de Dios y actúen de acuerdo a ellos. A todos los cristianos les es prometido la dirección de Dios cuando verdaderamente le buscamos (Juan 16:13; 1 Corintios 2:16; Santiago 1:5).

¿Cómo afecta mis acciones el que yo sea nazareno?

Es difícil decir que todas las personas de cualquier grupo “siempre” o “nunca” actúan de cierta manera. Dentro del cuerpo eclesiástico, esto es aún más difícil, porque Dios obra en la vida de cada creyente un poco diferente. Sin embargo, aquellos que son nazarenos han decidido seguir a Dios lo mejor que pueden e intentan ser más como Dios cada día más que el dia anterior.

Los nazarenos se animan activamente el uno al otro a ser más como Jesús. Donamos tiempo, dinero y energía a las causas que demostrarán el amor de Dios al mundo (Mateo 25:31-40; Hechos 2:45). Le contamos a otros sobre las maneras en que Dios está trabajando en nuestras vidas, dándole el crédito de los cambios positivos que el Espíritu Santo ha hecho (Hechos 1:8). Los nazarenos invitan a otros a asistir a los servicios de la iglesias porque creemos que Dios obra por medio de tales reuniones para enseñarnos más sobre Él mismo (Hechos 2:46; Hebreos 10:25). En resumen, vivimos nuestras vidas buscando demostrar como Dios ha hecho la diferencia (Mateo 5:13-16; Filipenses 4:4-5).

¿Cómo hace una diferencia en la vida de los nazarenos el entendimiento nazareno acerca de Dios?

Los nazarenos entienden que Dios tiene la intención de hacernos más como Jesús (2 Corintios 3:18; 1 Juan 3:2). Esto significa que hemos de ser santos y semejantes a Cristo (Levítico 11:44; mateo 5:48). Luego de recibir nuevas vidas espirituales (Juan 3:5-7), experimentamos al Espíritu Santo enseñándonos como vivir de una manera que agrade a Dios (Gálatas 5:22-23).

Esto significa que los nazarenos no se contentan con saber que Dios se ha encontrado con ellos una sola vez. Ellos buscan activamente aprender más sobre Él y sus planes por medio de la lectura de Biblia, reuniéndose con otros creyentes, y pasando tiempo comunicándose con Dios por medio de la oración. 

¿Cómo puedo conocer más acerca de la Iglesia del Nazareno?

La mejor forma de conocer más sobre una persona o grupo es por medio de la interacción personal. Para encontrar una Iglesia del Nazareno cercana a usted en este sitio web, haga clic aquí.