El desarrollo de un archivo

La idea de desarrollar colecciones permanentes no recibió atención hasta el año 1932 cuando la Octava Asamblea General le autorizó al Secretario General recolectar de cada parte del país todo material histórico disponible que estuviera relacionado con la edificación y el desarrollo de la denominación. Esto sucedió dos años antes de que el Congreso de los Estados Unidos aprobara la ley que estableció el Archivo Nacional de los Estados Unidos.

Las carpetas del secretario general E.J. Fleming y sus sucesores demuestran que solicitaron materiales históricos con frecuencia. Fleming también promovió el trabajo de Maury Redford, profesor en Trevecca College, a medida que Redford recopiló los materiales sobre los cuales basó su obra histórica, The Rise of the Church of the Nazarene. Redford fue apoyado por el Distrito de Tennessee, el cual en el año 1934 lo nombró como Historiador y Archivista Distrital. Sus materiales se convirtieron en el centro alrededor del cual el Archivo de Trevecca College se desarrolló.

Una colección de materiales misceláneos comenzó a crecer lentamente en el archivo general de la iglesia en Kansas City. Lamentablemente el historiador Timothy L. Smith los encontró inadecuados para apoyar la investigación necesaria para escribir su libro sobre la historia de la denominación, titulado Called Unto Holiness, que comenzó en los años 1950. Durante el transcurso de este proyecto, una colección más amplia de documentos se desarrolló, muchos de estos descubiertos o donados por el propio Smith.

Pero un problema fundamental perduró por años: no existía un programa activo para archivar ni archivistas a tiempo completo para desarrollar uno, hasta que en el año 1970 se contrató a Steven D. Cooley. Cooley desarrolló nuevos sistemas de colecciones de archivos e inventario para el archivo, estableció prioridades y activamente solicitó materiales.

Afortunadamente, el Archivo Nazareno está localizado en una ciudad con una comunidad archivista activa y una sociedad profesional local cuya membresía activa incluye empleados de la biblioteca presidencial (Truman Presidential Library), una sucursal regional del Archivo Nacional, las Sociedades Históricas de los estados de Missouri y Kansas, y numerosas colecciones de manuscritos de universidades. Entre aquellos que sirvieron como consejeros durante el comienzo del desarrollo de nuestro programa estuvieron Ralph Havener del archivo de University of Missouri; Alan Perry del Archivo Nacional, quien luego organizó el Archivo Territorial de las Islas Vírgenes; y Gordon Hendrickson, quien ahora sirve como el presidente del Archivo Estatal de Iowa.