La conciencia histórica nazarena

Nazarene - Archives Books

Los nazarenos comenzaron su peregrinaje denominacional conscientes de su historia. Aquellos con raíces metodistas vieron a la Iglesia del Nazareno como la restauración del Metodismo, ya que estaba preservando un énfasis histórico que la antigua iglesia había abandonado. Desde otro punto de vista, aquellos con raíces fuera del Metodismo vieron la importancia de esta nueva denominación en su solución unificadora al problema presentado por la plétora de sectas que surgieron durante el Avivamiento de Santidad - un punto de vista que se infundió en el discurso que Edgar P. Ellyson, un ex cuáquero, dirigió a la Segunda Asamblea General en el año 1908. Todos los fundadores – tanto metodistas como no metodistas –apreciaron plenamente la forma en que la nueva iglesia, bajo sus propios términos, venció las separaciones regionales que habían dominado la religión en Estados Unidos desde el debate acerca de la esclavitud en los años 1840. Las minutas de la Segunda Asamblea General reflejan el sentir de logro que experimentaron los participantes al reconciliar ramas norteñas y sureñas del Movimiento de Santidad para crear una nueva denominación.

Tres años después, la Tercera Asamblea General escogió a Edward F. Walker para ser el “Historiador General” de la iglesia. También se designaron historiadores regionales para asistirle: H.B. Hosley y Fred Hillery en el nordeste; C.B. Jernigan en el sur; y Leslie F. Gay en la costa oeste. Jernigan asumió está asignación con gran seriedad, promocionando materiales históricos y publicando en el 1919 un notable relato acerca del Movimiento de Santidad en el sudeste.