El hospital en Papúa Nueva Guinea avanza "dos centavos" a la vez

Kudjip, Papua New Guinea

Scott Dooley, su esposa Gail, y sus tres hijas, Allison, Emma, and Olivia.

En Kudjip, Papúa Nueva Guinea, se encuentra un hospital nazareno que ha brindado atención a más de 70,000 pacientes solo en 2017. El hospital tiene una naturaleza misionera y emplea a más de 230 personas de todo Papúa Nueva Guinea y regularmente planta iglesias por medio de citas de seguimiento a pacientes, incluidas cinco iglesias solamente el año pasado.

Pero una misión tan vasta e impactante no está libre de obstáculos, especialmente los financieros. El administrador de Kudjip Nazarene Hospital, Scott Dooley, compartió algunas de las pruebas que el hospital ha enfrentado.

"Durante algunos años, habíamos intentado atraer donantes para un proyecto multimillonario que era fundamental para mantener el funcionamiento del hospital", dijo Dooley. "La iglesia dio, y con el transcurrir del tiempo, obtuvimos suficientes donaciones para tratar de comenzar a encontrar una solución".

El resultado no cumplió todas las expectativas que tenía el hospital, pero fue una bendición porque mantuvo en funcionamiento al hospital.

Después de un tiempo, el hospital tuvo la oportunidad de solicitar una cantidad más grande de financiamiento, pero durante el proceso de solicitud, el hospital encontró varios obstáculos a lo largo del camino.

"La realidad es que no calificábamos", dijo Dooley. "[En] cada paso encontraba aspectos que técnicamente nos descalificaban".

Justo cuando el personal del hospital y el equipo administrativo esperaban lo peor, se enteraron de que el donante creía tanto en su misión que estaba dispuesto a hacer negociaciones abiertamente.

"Hemos visto quién es su iglesia", dijo el administrador de los fondos del donante. "Ustedes son los que hacen que las cosas pasen. Traen expertos y voluntarios y personas a los que posiblemente nunca podrían pagarles lo que aportan. Lo que nos hemos dado cuenta es que ustedes hacen más con poco. No sabemos cómo lo han hecho, pero de alguna manera han establecido un sistema funcional con lo poco que tienen. Solamente queremos acompañarlos y ayudarlos a hacerlo bien".

Una vez que se completó el proyecto, algunos de los primeros donantes consideraron que lo que habían dado inicialmente era insignificante en comparación con este donante.

"Un amigo dijo que a veces le preocupaba que la gente viera que el hospital estuviera construyendo estos edificios gigantescos en nuestro proyecto de infraestructura [y que sientan] que solamente están aportando 'dos ​​centavos' en comparación con la riqueza que aportan otros socios", dijo Dooley.

Dooley y el resto del personal del hospital saben que esto no era cierto. Jesús compartió la misma verdad con sus discípulos en Marcos 12 después de ver a una viuda en el templo dar dos monedas pequeñas, diciendo que "ha puesto más en el tesoro que todos los demás" (versículo 43).

"Ahora estoy convencido de que Jesús hablaba de forma literal [en Marcos 12]", dijo Dooley. "Dios, literalmente, hará más con los dos centavos del sacrificio obediente dado en amor que todas las riquezas del mundo".

Gracias a la oración continua y la generosidad de los nazarenos en todo el mundo, no solamente las vidas de los pacientes cambian, sino que la misión y el esfuerzo en colaboración que realiza el hospital Kudjip conmueven a otras empresas y organizaciones.

"En realidad se trata de todas esas personas que dan los últimos dos centavos que les queda", dijo Dooley. "Desde la señora de edad avanzada con la que he intercambiado correspondencia y que ha apoyado a este hospital literalmente desde su inicio, a los misioneros a largo plazo que han dado su vida a esta causa, al equipo de trabajo que paga sus propios gastos para venir a visitarnos, es lo que hace que el hospital camine".

Sin miembros de la Iglesia del Nazareno en todo el mundo que contribuyan financieramente a las misiones y mediante la oración, proyectos como este nunca serían posibles.

“Es verdad que construimos con mejor calidad a una fracción del costo de cualquier contratista en el país, pero en última instancia, los principales donantes no invierten en nuestros proyectos solo porque somos excelentes en la construcción, sino porque somos un gran hospital" dijo Dooley. "Y somos un gran hospital gracias a la iglesia".

--Kudjip Nazarene Hospital